Capitalizando el sentido de giro de la Hélice

Si su barco dispone de una sola máquina, es importante que usted determine en que sentido gira su hélice.
Si gira en el sentido de la aguja del reloj, mirándola desde popa, será dextrógira; si lo hace en sentido inverso levógira. Pero no le decimos esto para que haga erudición de términos técnicos, sino para que, el saberlo, lo ayude en las maniobras o en situaciones de riesgo.
Para determinarlo, estamos suponiendo que usted no lo sabe, salga a navegar, ponga la pala del timón en crujía y fíjese hacia donde rumbea su nave.
Si su proa empieza a apuntar hacia babor, es que su popa se desplaza a estribor, y eso significa que su hélice es dextrógira.
A veces se hace un poco difícil explicarlo, pero imagine a su hélice como si fuese una rueda que está apoyada sobre el fondo. Si es dextrógira, al girar, desplazará la popa hacia estribor, por consecuencia la proa apuntará a babor.
Si detiene su hélice (hélice-rueda) y la hace girar en sentido inverso, su popa se correrá hacia babor. Pero esto no quiere decir que su hélice dejó de ser dextrógira, lo que pasa es que usted está dando máquina atrás.
Invierta en forma correspondiente cada ejemplo anterior y tendrá el comportamiento de su barco con una hélice levógira.

Simplificando y resumiendo:

Adelante con dextrógira, la proa va hacia babor

Adelante con levógira, la proa va hacia estribor

Atrás con dextrógira la popa cae hacia estribor

Atrás con levógira la popa cae hacia babor

El por qué de esto no está muy claro, unos dicen que las palas, en la parte inferior y más profunda, encuentran mayor resistencia y producen el desplazamiento lateral. Los físicos dicen que no. Otros explican esto por el empuje del agua producido por las palas en la parte superior que golpea sobre el casco, produciendo el mismo efecto.
El caso es que el desplazamiento lateral existe y que su barco es poseedor de un ejemplar.
¿Para que le sirve saber esto?
Si usted se encuentra en un cauce muy angosto con una hélice dextrógira, es probable que pueda virar en redondo hacia babor, cosa que no logrará si vira a estribor. En un caso, hélice y timón colaboran con su maniobra. En el otro, el timón tiene que vencer la tendencia de las palas que tiran para la otra banda.
Lo mismo sucede en una virada para evitar un abordaje o cualquier otra situación de emergencia en la que es necesario realizar una virada rápida y en el menor radio posible.
En el caso de dar máquina atrás, el efecto lateral se multiplica ya que el flujo de agua impelido por la hélice va hacia proa, en donde no hay timón que lo desvíe y permita contrarrestar el desplazamiento lateral. En esta situación el barco comenzará su desplazamiento lateral antes de comenzar a retroceder y solamente se podrá compensar cuando se haya conseguido tener arrancada y cierto gobierno con el timón.
No es necesario hacer notar lo útil de este conocimiento en el momento de acercar la popa a un muelle, alejar la popa de una orilla dando atrás o de amarrar en andana (o mediterránea), como tantas otras maniobras en las que se impone cierta exactitud.
Esto no es para usted, si su barco tiene dos hélices porque, en ese caso, una es dextrógira y la otra levógira y se compensan, pero puede poner el timón en crujía y equilibrar con las máquinas su barco para que pueda mantener un rumbo estable sin que las palas del timón le quiten rendimiento.
A veces los tacómetros no son muy fieles y, aunque lo sean, todos los barcos tienen ese no sé qué ¿Vio?

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