Progr. 23-VI-19

Progr. 23-VI-19  Audio completo en

https://www.ivoox.com/37472119

Lo escrito, en:

www.arribando.com.ar

Documental “Sobre el agua”, en:

https://youtu.be/vy_phBhnza0
22-VI-1777 Nacimiento de Guillermo Brown – Mensajes políticos desubicados – Cables sobre el río Coronda – Día de la Confraternidad Antártica – Hidrovía.

– – – – En nuestro habitual tránsito por el medioambiente urbano, nos llama la atención algo. Ya pasaron las elecciones, en nuestra provincia, y ya no tienen sentido los continuos mensajes  políticos sobre obras realizadas. Ya se hicieron. Ya se sabe. Ya fue. En Diciembre vendrán otros. ¿No sería más útil, y valorable invertir ese dinero en mensajes que aporten al bien común? Reglas de tránsito que deben respetarse, normas de convivencia, mensajes educativos sobre cuidado del medioambiente, consideración y solidaridad con el prójimo, ecología y protección de la naturaleza, y tantos consejos formativos y educativos, que aportan, realmente, al bien común, y que debería ser la mayor preocupación de los gobernantes, solidarios con su pueblo.

– – – – – En un programa de hace más de dos años, mencionábamos una noticia aparecida en el vespertino local. Se trataba de un pedido del Consejo municipal, para que el Poder Ejecutivo gestione una solución para la línea de extra alta tensión, a baja altura, que cruza el río Coronda.

Más vale tarde que nunca. En un programa del año 2013, decíamos:

Cuando las líneas de alta tensión cruzan los ríos, tienen, en cada una de sus orillas, dos torres muy elevadas para evitar ser tocadas por alguna embarcación. El río Santa Fe y el río Coronda son cruzados por líneas de alta tensión. La creciente de 1983, erosionó las orillas e hizo caer una de las torres de cada línea. Las torres no se repusieron y uno de los extremos quedó a baja altura. La del río Santa Fe quedó así hasta el 19 de Enero de 1992, fecha en que el navegante Gonzalo Olasso tocó los cables y murió electrocutado. Su muerte justificó la construcción de una nueva torre. La del río Coronda sigue con su terrorífico zumbido y esperando cobrarse una o varias vidas. Ya, en 1999, cuando hacíamos revistas náuticas, denunciábamos este tema, y decíamos: Como en el ajedrez, ya cambiamos una muerte por una torre. En el Coronda, vaya a saber por obra de que santo milagroso, la vida está ganando la partida, pero, la muerte, recostada sobre los cables del Coronda, le dan la seguridad de que más tarde o más temprano la torre perdida, le dará una vida.

En el 2013, cuando presentamos las notas, la firma Transener,

responsable de la línea, mandó una nota a los clubes sobre restricción

a la navegación, en esa Zona. Ahora, con el pedido oficial, nuevamente hace llegar una nota del mismo tenor. Es patético y lamentable, como una empresa poderosa, avalada por el gobierno, cree salvar su responsabilidad, sobre la muerte de una persona, con una simple nota.

Y la incongruencia; mientras Transener manda notas restringiendo la navegación, Vias Navegables ha colocado balizas para guiar la navegación de buques, que deben pasar por debajo de los cables, para llevar combustible a la central termoeléctrica de Sauce Viejo.

Desde hace más de 15 años venimos luchando para que se haga lo elemental y se evite la pérdida de otra vida. Primero lo hicimos en revistas. A partir del 2013, en este programa y presentando notas a la Prefectura Naval y a la Defensoría del Pueblo, que dio origen al Expte. 98745. Eso fue en el 2013.
Seguimos insistiendo, y en algún momento nos apoyó un medio gráfico y algunos políticos. Hace unos meses hubo algún movimiento, en la base de la torre caída, pero todo quedó allí. ¿Es posible que los intereses particulares primen sobre el bien común?

– – – – DÍA DE LA CONFRATERNIDAD ANTÁRTICA

El 22 de febrero de 1904, flameó por primera vez la Bandera Argentina en la Antártida. Fue en la isla Laurie del grupo de islas Orcadas, actual Base Orcadas de la Antártida Argentina.  Desde ese día, hace más de 115 años, continúa flameando en forma ininterrumpida, como el mejor aval de soberanía sobre nuestro territorio antártico.

En el ámbito educativo no teníamos un día específico para poder conmemorar el Día de la Antártida Argentina – 22 de febrero , en virtud que para esa fecha los establecimientos educacionales están dentro del periodo del receso escolar.

Debido a esta circunstancia, la mayoría de los argentinos no lo recuerdan o lo ignoran, lo que no ocurre  con otras conmemoraciones

patrióticas que son recordadas en el transcurso de nuestra vida, debido a que están en el calendario escolar; lo que se aprende de niño en la escuela, difícilmente se olvida.

Con la intención de aportar a esta situación de desconocimiento de la

población sobre los temas antárticos, la  Fundación Marambio, y otros

grupos, solicitan, desde hace mucho tiempo, incorporar en los calendarios escolares de todo el país, un día que esté fuera del receso escolar y se propone una fecha emblemática para los antárticos; cuando se inicia el invierno, el 21 de junio – Día de la Confraternidad Antártica.

Hay solo cinco provincias que no han incorporado esta fecha al calendario escolar, y  una de las provincias es Santa Fe. Pedimos a los gobernantes actuales y, en su defecto, a los que vendrán, incorporen el 21 de Junio, en el calendario escolar, para tratar de revalorizar la olvidada soberanía argentina.

– – – Seguramente habrá escuchado, un montón de veces, el problema de los camiones, las rutas inadecuadas, los accidentes y muertes, el deterioro de las rutas y la contaminación que producen, y, lo más importante, aunque no se lo digan; lo que cuesta transportar algo en camión. Preste atención; transportar, en camión, un contenedor desde el puerto de Buenos Aires a una provincia; sale 7 veces más que traerlo, en barco,  desde China.

Le cuento: Hace bastante tiempo, nació en Santa Fe, una empresa, de gente inteligente que competía en precio con todos. Creció rápidamente y hoy, es líder en todo el país. Tenía un depósito de mercaderías en el puerto, y traía sus productos, desde Buenos Aires, vía fluvial. La diferencia era tanta, que le permitía abaratar costos y no tener competidores.

Para que entienda y tenga idea de costos: un tren puede transportar

lo que llevan 50 camiones con acoplado, gastando 25 veces menos combustible

Una barcaza, aunque no lo crea, puede transportar el equivalente a 30 vagones y gasta menos de la mitad en combustible que un tren. El transporte por barcaza; cuesta unas 10 veces menos que un tren y 30 veces menos que un camión, sin embargo, el 90% de las cargas se transportan en camión.
En ninguna parte del mundo avanzado, gobernado por gente demócrata, respetuosa de su pueblo, inteligente, y ecuánime, se

utiliza el transporte por camiones para largos trayectos, y quienes

tienen la fortuna de contar con ríos interiores, aprovechan esta bendición de la naturaleza para abaratar los costos.

Un ejemplo concreto; un convoy de barcazas, llevada por el remolcador paraguayo Otto Candie, transportó, en una travesía, 30.000 toneladas de soja. Para hacer el mismo viaje, se hubiesen necesitado 800 camiones con acoplado, consumiendo 40 veces más combustible. Ni hablar del impacto ambiental y de los accidentes y muertes que, eventualmente, pueden producir 800 camiones transitando distancias superiores a los dos millones de Km.
Imaginamos a nuestra  ciudad, y a tantas otras como la nuestra, junto a los ríos que, en nuestra geografía, son como calles que la recorren,  navegados por barcazas, chatas y barcos de mediano porte transportando mercaderías y productos de otras regiones y países que van distribuyendo en cada pueblo- embarcadero-ciudad, con un costo 10 veces inferior al de los camiones, consolidando un sistema al servicio del bien común.

Esta sencilla y lógica posibilidad, que venimos planteando desde hace seis años, beneficiaría a la totalidad del pueblo y, con solamente  ordenar obras provistas por la naturaleza, movilizaría regiones y gente que adecuando pequeños puertos o embarcaderos, montaría astilleros artesanales y potenciaría regiones que, desde el advenimiento de los navegantes españoles, no han sido consideradas ni

valoradas por quienes gobiernan y tienen que protegernos. Mientras tanto, y dándonos un ejemplo que mezcla rabia y vergüenza; nuestro Paraná ha pasado a ser la base de la economía de nuestros hermanos paraguayos que, con sus barcazas, son los únicos, que desde hace años navegan nuestros ríos y pasan a pocos metros de nuestra ciudad, mostrándonos lo que se debe hacer, si se piensa en el país y en el pueblo, lo que le ha permitido conformar una flota fluvial de más de 4.000 barcazas, 300, remolcadores, una industria naval con más de 13 astilleros de última generación y la casi totalidad del usufructo de la hidrovía.

Usted se preguntará porqué no se hace algo que beneficia a todos los argentinos. Le cuento un hecho que tal vez le aclare algo.

En la zona de Paraná, en el riacho La Juanita, a unos 25 km de aquí,

había un puertito. Desde allí, zarpaban las únicas barcazas argentinas

que navegaban nuestro río, transportando arena de un yacimiento de la zona, hasta Buenos Aires, para la fabricación de un vidrio especial, a un costo 30 veces menor al transporte terrestre.
Dicen que hace pocos años fue un señor grande y poderoso y les dijo que la arena tenía que transportarse en camiones, porque si no, había posibilidades de que las barcazas se hundan en medio del Paraná. A partir de allí, el único pequeño puerto y las únicas barcazas argentinas, desaparecieron. ¿Entendió? Eso es lo que hay.

Yo pienso que uno de los problemas de nuestra democracia, es que hay demasiada libertad. Libertad que aprovechan poderosos líderes para organizar movimientos populares que, bajo un falso aspecto beneficioso, se enriquecen y perjudican al pueblo.

Mientras tanto, la gente no puede llegar a fin de mes, se destruyó el transporte fluvial, y el transporte por camiones es el más caro y solo utilizado, en el mundo para cortas distancias.

El río Rhin, factor fundamental en la economía europea, recorre, en todo su trayecto, 1.320 Km. Luego de obras de ingeniería, se han

logrado 850 Km. navegables y cubre un área de 185.000 Km2.
Nuestro río Paraná recorre 3.940 Km. (tres veces más que el Rhin y casi lo mismo que el Misisipi, otro baluarte del progreso de EE.UU.) y tiene, en estado natural, 1.640 Km. Navegables (el doble del Rhin). Su cuenca,  cubre 3.100.000 Km2 de superficie (más de 16 veces la superficie cubierta por el Rhin).

Y los ríos de llanura recorren la mitad de nuestro país y en Santa Fe, llegan desde la punta del pie al extremo de la caña y siguen, compartiendo orillas y territorios en una vía navegable natural, en cuyas orillas se asientan las poblaciones y que se proyecta hacia otros países. Pero solo es una bendición para el pueblo, que se verá cuando haya patriotas.

En nuestra ciudad, hace unos años, se planteó un incongruente puerto de ultramar. Luego de episodios difíciles de explicar, se descartó la propuesta y, en poco tiempo pasó al olvido, hasta que tuvimos la alegría de conocer la existencia de un grupo de empresarios locales que planteaba un emprendimiento lógico, como el que siempre sustentamos;

valorizar la hidrovía Paraná-Paraguay y considerar puertos fluviales, en todo su largo recorrido. Nuestra adhesión hizo que interesáramos al Ing. Naval Roberto Alonso y lo pusiéramos en contacto con el nuevo grupo, denominado Pro puerto. A partir de allí, el Ing. Alonso, un referente en todo lo que tenga que ver con el agua y los barcos, pasó a ser una pieza fundamental en esto de aprovechar racionalmente la hidrovía, ya que Alonso, además de haber sido representante argentino, en la ONU, para temas hídricos, ha participado en innumerables emprendimientos, ha sido asesor en la Argentina, y en el exterior, en numerosos proyectos es presidente del astillero BWB, que ha realizado importantes obras y embarcaciones, y en donde está proyectando la construcción de unas barcazas muy especiales, que ha

denominado camiones fluviales. Podemos decir que tenemos la suerte de que el Ingeniero Roberto Alonso, se puso la camiseta de nuestra provincia, y está trabajando, todo el tiempo, para potenciar y concretar las cuantiosos utilidades que brindará el transporte por la hidrovía, que, en definitiva, redundará en beneficios para el bien común. Y ese es el objetivo de esta navegación, acercar a la gente común el conocimiento de este emprendimiento y tratar de describirlo, simplemente, para que lo entiendan y valoren, porque, aunque no sea visible, debe ser el mayor logro de los últimos tiempos para el desarrollo de nuestro país y la economía de los ciudadanos.

Y nadie mejor que el Ing. Roberto Alonso, para que nos ilustre sobre el tema, y que, luego de la música, dialogará con nosotros.

Lamentablemente no pudimos comunicarnos con el teléfono que nos proporcionó el Ing. Alonso, ni tuvimos respuesta a nuestro pedido, de que el efectuar el llamado. Puede pasar cuando, como en nuestro caso, se navega en solitario.