Progr. 2-VI-19

Intendentes, medioambiente y humedales – Fútbol y poderes – Asesinato de Noemí Gorosito – Políticos y palabras – Armonía con la naturaleza: Viviendas lacustres; Entr. Arq. Juan Carlos Bentivegna.

Progr. 2-VI-19  Audio completo en

https://www.ivoox.com/36593025

Lo escrito, en:

www.arribando.com.ar

Documental “Sobre el agua”, en:

https://youtu.be/vy_phBhnza0

– – –  Estuve 3 horas frente a la tele, para escuchar lo que decían los candidatos a Intendentes, sobre el medioambiente. Ninguno de ellos mencionó los humedales, a pesar de ocupar el 68% del municipio. Que cada uno piense lo que le parece

– – – –  Es inevitable que, antes de zarpar, transitemos el medioambiente urbano, y, curiosamente, el ambiente  que vivimos está saturado de política y fútbol.

Dijo nuestro maestro: Ryszard Kapuscinski: “En América Latina, la frontera entre el fútbol y la política es tan tenue que casi resulta imperceptible. ¿Pueden relacionarlo con nuestra realidad? Yo agregaría, a la política, el poder del dinero, que, dicen, fue el detonante que generó el intento de asesinato de un barra brava. Según dicen, una de las barras bravas, parece que hay varias, había recibido dinero para viajar al exterior, a ver su equipo ¿Quién se lo dio? Esto desencadenó, primero, un crimen casi fatal, y luego verdaderas batallas campales en distintos barrios de la ciudad, con armas de todo tipo y calibre, y numerosos heridos e internados. Mientras tanto, cada vez es más el espacio que ocupa el fútbol, en los medios de comunicación, en detrimento de programas educativos que hacen al bien común, y el sistema urbano colabora para que la importancia del fútbol sea cada vez mayor; los hospitales dan informes especiales sobre los heridos por las balaceras de los barras, se transmiten, en directo, todos los actos que tienen relación con el fútbol; que está presente en todos los programas. Y así transitamos un lamentable derrotero, imposible de concretar si no estuviesen involucrados todos los poderes. ¿No será hora de conceder más atención y espacio a la gente humilde que tiene problemas muchos más graves que viajar para ver un partido de fútbol?

– – – –  Y el tránsito cotidiano por nuestra realidad, lamentablemente, no coincide con los mensajes con que nos apabullan los políticos a cada momento. Todo lo bueno, lo positivo y lo seguro, que necesitamos hoy, está por venir, pero ninguna persona sensible, puede olvidar que  ya han pasado más de tres meses, de la absurda muerte de la señora Noemí Gorosito, por la acción criminal de un asesino, que podía transitar impunemente, en forma ilegal, por la ciudad, porque los controles de las autoridades son ineficientes.

Queremos recordar, nuevamente, el mensaje que, mes a mes, hemos difundido, y que no ha merecido información alguna, sobre algún avance en la investigación, para detener al asesino y hacer justicia.    *

Lo repetimos textualmente:

– – – – Hablando de la urbe, dicen que el asesino de la señora, Noemí Gorosito, venía atravesando semáforos en rojo y cámaras de seguridad, mucho antes de virar, huir de contramano y ser filmado por otra cámara, cuando dio muerte a la señora Noemí, en cercanías del Hospital Iturraspe, cuando iba a hacerse un control después de haber superado una enfermedad que puede ser mortal. Pasó mucho tiempo, y el delincuente que la mató no puede identificarse, ni hacerse justicia, porque, a las cámaras de seguridad, *según dicen, les falta el dispositivo que permite ampliar la imagen, e identificar el rostro. Si es así ¿Es una razón para que el crimen quede impune? Pregunto: en más de 3 meses ¿No se ha podido adquirir el dispositivo que permitirá identificar al criminal?

Mientras tanto hay políticos que aseguran que podemos tener seguridad y que, con ellos, vamos a poder, estar seguros. Sin embargo, muchos de los candidatos que se postulan son parte de los poderes actuales. Yo pregunto; las cámaras de seguridad ¿No son responsabilidad de los políticos que se presentan como garantía de seguridad para la provincia?

– – – – Seguramente usted, como la mayoría de los ciudadanos, se sentirá apabullado, diaria y repetidamente, por infinidad de mensajes políticos, de todo tipo, anticipando lo maravilloso que va a ser la vida, en la ciudad y en la provincia, cuando ellos ganen las elecciones, a pesar de que, muchos de ellos, ya han gobernado. Dentro de la gran variedad de promesas y acciones se mencionan números y porcentajes, de aumentos y reducciones, que se van a aplicar, si usted los vota, para que su vida, y su economía, sea segura, placentera y holgada.

Se nos hace presente nuestro axioma: “La palabra sin acción es ficción”, y preguntamos; ¿No será posible que todo lo que prometen y aseguran, en forma verbal, sea escrito y firmado,  constituyendo un compromiso público, por el que responderán con sus bienes?

– – – – –  Tendríamos que estar acostumbrados, pero no podemos dejar de preocuparnos cuando leemos algún título, en los medios de información: Esta semana, leímos:

Esperan la mayor crecida de los ríos Paraná e Iguazú en 15 años

Es porque las lluvias aumentaron el caudal de esos ríos en el Litoral. En Cataratas cerraron dos sectores al público. En Corrientes hay familias evacuadas y en Santa Fe declararon la emergencia.

Y no nos cansamos de repetir nuestro rumbo, orientado por el pensamiento del periodista Rizad Kapusinski: El verdadero periodismo es intencional… Se fija un objetivo e intenta provocar algún tipo de cambio. Y, desde que empezamos estamos tratando de que los gobernantes tomen conciencia de nuestra realidad hídrica, lo mismo que las universidades, y el pueblo ribereño se haga cargo del ámbito en que viven, y colabore para convivir con él.

Y tan es así, que en la navegación de hoy, vamos a insertar varios fragmentos de singladuras realizadas en 2014. (Singladura, es lo que el barco navega en 24 hs.).

Y, una de ellas, planteaba;

*A pesar que la altura del río no alcanzó el nivel de alerte, hubo mucha gente evacuada en nuestra ciudad. Algo está mal. O las alturas determinadas han quedado fuera de la realidad, las defensas no son efectivas, o cada vez hay más gente que se asienta en lugares cada vez más bajos. En uno u otro caso se perciben carencias que se repetirán cíclicamente, por el sistema hídrico de nuestra zona, y es probable que se vaya agravando por la acción del hombre sobre la naturaleza.

La cultura del agua es elemental en nuestra zona y todos los poderes, deben incluir, no solo el cuidado del agua, sino todas las normas y obligaciones ciudadanas a seguir para lo que es inevitable; convivir con ella.

Escuchamos que, en la urbe, los que, quienes tienen problemas son los que viven fuera del anillo de contención o defensa. Un criterio objetivo, determinaría que fuera del anillo, no se debe, y es ilegal vivir. Pero ¿Quién debe vigilar para que no se cometan ilegalidades?

¿A quien conviene que haya familias y niños que corran riesgos, que se necesite rescatarlos, que se originen grandes costos para la ciudadanía y que la solución coyuntural, sea una reiteración de acciones pasadas y el espejo de las que periódicamente se van a repetir?

Creo que los gobiernos deben educar, legislar y accionar como corresponde, para el bien común y un mejor futuro, aunque sus resoluciones no sean simpáticas y no produzcan la adhesión de quienes creen defender intereses y derechos personales,

El tema es que apenas el agua se acerca a las viviendas, comienzan las evacuaciones, la ocupación de lugares alternativos, la construcción de viviendas temporales, provisión de servicios elementales y todos los etc. que usted puede imaginarse y que representan miles de problemas y millones de pesos que pagan los ciudadanos que no viven en zonas inundables.
Es evidente que estas situaciones, repetidas desde hace muchísimos años, no entran en el plano de la lógica y perjudica económicamente a los intereses de la mayoría. ¿Hasta cuando? Es hora que se adopten decisiones que reviertan este cuento de toda la vida, que relató Mateo Booz en Los Inundados, hace más de 80 años, y hace más de 55, el personaje del film de Fernando Birri: Dolorcito Gaitán, decía, cuando se fue la creciente y se terminó la asistencia; “Aquello sí que era vida. Ahora vaya a saber pa’ cuándo será la otra inundación”.
Son situaciones difíciles de encuadrar en un contexto racional, porque la apariencia comunica trastorno y perjuicio para todos, pero si se repite en el tiempo, sin ningún cambio, se puede pensar que es beneficioso para algunos.
Todos los habitantes de lugares bajos solicitan asistencia del estado apenas el agua comienza a acercarse, y es elemental porque las viviendas están construidas sobre el piso mismo. Esta antigua práctica, junto a los ranchos de barro, heredada de zonas secas, donde su construcción podía ser lógica, han pasado a considerarse como una cuestión cultural que debe ser respetada y protegida., pero yo me pregunto; si el paisaje es parte de mi esencia y convicciones más profundas ¿Debo cambiarlo periódicamente o adecuar mi asentamiento a la geografía que elegí?
Hay legados que debemos respetar y hacen a la tradición y a la historia, pero hay otros que debemos modificar y adaptar a nuestras necesidades y condiciones de vida. El consumismo hace que todos los ranchos tengan su antena de televisión y otros artefactos que los medios imponen como necesarios para insertarse en la vida moderna, pero, mientras tanto, su casa, el hogar de su familia, los hace convertirse continuamente en parias, y apenas el agua llega a sus umbrales todas sus inversiones se convierten en un infortunio al tener que emprender una mudanza, con sus hijos y todos los bártulos, hacia lugares no elegidos.
Y aquí se dan los dos grandes temas; el falso crecimiento de una penetración comercial y superflua y la falta de una cultura elemental y profunda, avalada por las políticas del estado. ¿Qué pasaría si los pisos estuviesen a 1m ó 2 de altura?
Ya se que no es fácil, sobre todo después de tanto tiempo perdido. Es elemental que los ranchos a nivel del suelo, no son para nuestra zona. O se elevan los terrenos o se construyen viviendas elevadas del suelo y a una altura mínima que no permitan ser invadidas por la primera crecida que aparezca.
No es lo mismo vivir en un rancho con paredes de enchorizado (yuyos con barro), construido sobre el piso, que en una vivienda elevada, aunque más no sea un metro desde el nivel del suelo. En el primer caso, tengo que abandonar mi casa apenas entran unos pocos centímetros de agua; no se puede vivir con todo mojado, y menos si hay niños. Si la crecida es mayor, en lugar de lo traumatizante de la situación para las familias, y de las múltiples y costosas inversiones del estado, la asistencia se circunscribiría a un par de lanchas para provisión de alimentos, problemas sanitarios o urgencias, ya que los traslados comunes pueden hacerse con las canoas propias o de vecinos.
Estas viviendas construidas sobre pilares, palos o troncos, se conocen como viviendas lacustres o palafitos, del italiano palafitta, que proviene del latín palum y fictum (palos hincados), y se han hallado palafitos de 4300 años, antes de Cristo, Las inundaciones tienen la antigüedad del planeta, sin embargo los hombres respetaban y se amigaban con la naturaleza, de la cual dependían, viviendo su vida sin bloquear el agua, que discurría debajo de ellos, en una perfecta comunión armónica con la naturaleza.

Lo ideal sería que nadie construya por debajo de la cota 15, pero si el gobierno construye y autoriza construcciones que se inundan o tienen que dinamitarse, no hay autoridad para imponerlo a gente común.

Alertamos cuando se estaba construyendo la primera vivienda, frente al Club de Regatas. Hoy  existe un nuevo asentamiento.

Hacemos un llamado a nuestras autoridades; se está a tiempo para evitar que, en las próximas crecientes, los trastornos y los gastos de la comunidad se multipliquen por dos. Vamos a tener un nuevo gobierno y puede haber otra mirada hacia los ribereños y

su futuro, para no repetir indefinidamente evacuaciones y dejemos de ser la ciudad de los inundados.

Y, también, como hace muchos años, hemos invitado nuevamente, al hombre con quien hemos intentado concretar un aporte fundamental. El arquitecto Juan Carlos Bentivegna es quien, hace años, está intentando difundir, sustentar e implementar un habitar más racional para nuestras riberas. Acciones y proyectos, inteligentes y funcionales, para los cuales el arquitecto Bentivegna es requerido por Brasil, donde, seguramente terminará radicándose definitivamente.

                                                            

– – – – Y, antes de dialogar con Juan Carlos Bentivegna, vamos a escuchar un poema escrito por el sensible y solidario poeta santafesino Danilo Doyharzábal, que, desde siempre, ha sabido interpretar y comunicar la realidad de nuestros ribereños, y con su imagen, enriquece nuestro tema. Su título: Buscando altura.