Progr. 16-VI-19

Bien común: Mensajes post elecciones – Basura al río – Humedales: valoración. Diálogo con el Dr. en Biología, Alejandro Giraudo.

Progr. 16-VI-19  Audio completo en

https://www.ivoox.com/37164315

Lo escrito, en:

www.arribando.com.ar

Documental “Sobre el agua”, en:

https://youtu.be/vy_phBhnza0

 

– – – – Hoy, en el tránsito por el medioambiente urbano, se terminó la publicidad política.

Insistimos con nuestra idea, y repetimos para que el nuevo intendente lo ponga en práctica. Emitir mensajes, con consejos elementales, y breves,  para solucionar al caos de la ciudad, aportando al bien común.

En la Argentina, es obligatorio transitar por la derecha.

En un cruce de calles, el vehículo de la derecha tiene prioridad

Las balizas no habilitan a estacionar en doble fila.

Los vehículos deben ceder paso al peatón.

El peatón debe cruzar la calle por la senda peatonal.

Las normas de tránsito, también son obligatorias para ciclistas y motociclistas.

Los semáforos deben ser respetados por todos.

Ciclistas y motociclistas están obligados a llevar casco.

Las motos sin patente, no pueden circular.

Y recuerden, para su seguridad: los perros y los argentinos, son los únicos que cruzan la calle, a mitad de cuadra.

Hace 3 días iban dos policías en moto, y, delante de ellos, una moto sin patente y sin casco. Pregunto ¿No es un hecho ilegal? Insisto; si queremos orden en la ciudad, todas las autoridades tienen que dejar de lado la burocracia y comprometerse con el bien común ¿O no es su máxima responsabilidad?

– – – – Leemos que la creciente del Paraná, ha convertido numerosos cursos de agua, en alfombras de camalotes, pero también leemos: los camalotes también arrastran restos de basura y plásticos arrojados desde la urbe.

Escuchamos de una presentación jurídica contra la ordenanza de prohibir las bolsas de plástico y, este hecho, nos motiva para algunos planteos.

Creemos fundamental, y apoyamos, una acción medioambiental planificada, que avale esta política. Con este objetivo hemos estado pidiendo, desde el año 2013, que se haga algo con la basura que se arroja al río, en la orilla de enfrente y a pocos metros de la ciudad. Que no se arrojen miles de objetos plásticos, en cada competencia acuática. Que se emitan mensajes educativos, para que los jóvenes no usen el agua como basurero, en cada festival a la orilla del río. Alguien lo tiene que haber escuchado, sin embargo nunca hemos logrado respuesta o alguna acción.

La orden de prohibir las bolsas plásticas proviene de las mismas autoridades que, se reúnen con los organizadores, desde hace años, y autorizan cada maratón acuática,  avalando que se arrojan cientos de vasos plásticos al agua ¿A qué se debe esta incongruencia? Es más fácil dictar leyes que gobernar. ;Leon Tolstoi.

– – – “Nunca la naturaleza dice una cosa y la sabiduría otra.” Juvenal.

A partir del concepto, de hace miles de años; la idea es analizar la acción del hombre sobre le naturaleza, relacionando los efectos antagónicos que tienen su incongruente intervención sobre las tierras de las llanuras y sobre los humedales, haciendo desaparecer numerosos cursos de agua. Toda alteración, sumando o restando, afecta negativamente al perfecto equilibrio natural y milenario del planeta.

“En la naturaleza no hay premios ni castigos, solo hay consecuencias”. Robert Green.

Tratamos de resumir, en este pequeño texto, las diversas situaciones negativas que el ser humano puede producir con sus acciones soberbias e ignorantes y sus ansias de poder que, en la mayoría de los hombres, está simbolizado por valores materiales que, a medida que crecen, anulan su razón y lo dotan de un estado de paranoia tal, que creen poder modificar el cosmos. En su soberbia, creen que su acción puede superar la sabiduría de la naturaleza, traspasando los límites que la ecuanimidad impone, en su afán de ser más rico en dinero, aún a costa del derecho de sus semejantes y la estabilidad imprescindible del planeta, para la vida de todos sus semejantes.

Vamos a intentar hacernos comprender y que, todos puedan tomar conciencia de las graves acciones, nocivas y delictivas, que lleva a cabo el hombre, y que la sociedad no percibe porque la tierra y el agua no tienen una voz que se escuche.

Las zonas categorizadas como humedales deben ser consideradas BIENES COMUNES de la sociedad. No son territorios “improductivos”; son áreas de importancia biológica que se traduce en un alto valor económico. A nivel mundial se ha procedido a valuar económicamente a los servicios ambientales que producen y muchos países han invertido, cuantiosas cantidades de dinero, en reparar los humedales degradados con el fin de recuperarlos. Sepan que los humedales cumplen importantísimas e irremplazables funciones ecosistémicas y constituyen un componente decisivo y fundamental del ciclo hidrológico que mantiene el abastecimiento de agua, del cual depende nuestra vida.

El amor de los ganaderos por los animales, es mucho menor que el amor al dinero, por eso los sacan de sus campos, para sembrar soja y los mandan a las islas. Allí, los pobres irracionales, producen una negativa compactación del suelo, y sus racionales y lúcidos dueños, realizan quemazones, sin importarles la vegetación natural y la fauna autóctona. Ponen alambrados y hachan árboles en las bocas de los cursos de agua, nuestros cursos de agua, que, desde hace años, están haciendo desaparecer.

Conclusión; nuestros humedales que representan el 70 % del municipio, cada vez tienen menos cursos de agua, por la acción delictiva y ambiciosa del hombre.

Y cabe remarcar que la reducción, contaminación y posterior desaparición de los humedales impacta en forma directa en el bien común y en la vida futura del planeta.

Desde el 2013 se está intentando lograr la sanción de la Ley de Humedales que, entre las zonas fundamentales consideradas, figuran humedales de la Argentina. Y como una señal imposible de no ver, hace poco tiempo, la organización internacional Ramsar ha declarado sitio Ramsar al Predelta del Paraná medio, que incluye a las Islas de Santa Fe. es decir nuestros humedales, los humedales que conforman el 70% del municipio y del que, gran parte, está desapareciendo por  acciones ilegales del hombre. Esperemos que las autoridades tomen conciencia del compromiso que significa un uso racional en beneficio de la humanidad, obren en consecuencia y defiendan lo que es nuestro.

A nivel internacional, la Convención de Ramsar ha exhortado a los gobiernos, desde el nivel local al nacional, a que reconozcan que los humedales son los recursos principales para los seres humanos y constituyen un componente decisivo y fundamental del ciclo hidrológico que mantiene nuestro abastecimiento de agua.

Los ríos, como humedales, constituyen una parte fundamental, ya que ellos funcionan como corredores ecológicos para la flora y la fauna dando integridad a los ecosistemas terrestres del planeta.

Y aquí tenemos que remarcar, una vez más, el concepto del científico Bradley Cardinale de la universidad de Michigan: “La diversidad de un hábitat natural permite limpiar los contaminantes que se liberan en el medioambiente, por lo que la pérdida de la biodiversidad, podría poner en peligro la capacidad del planeta para limpiar lo que el ser humano ensucia”.

Los humedales son zonas en las que el agua es el principal factor que controla el medio, y la vida vegetal y animal relacionadas con él. Son sitios donde la capa de agua se halla en, o cerca, de la superficie de la tierra o donde la tierra está cubierta de agua poco profunda

El art. 124 de la constitución nacional, el art. 2340 del Código Civil, la ley federal 25675 y la provincial  11717 disponen la protección de los humedales y del medio ambiente. Es evidente que, en un municipio como el nuestro, en que el 70% de los 268 km2 son humedales, estas leyes deben ser fundamentales y prioritarias en pro del medioambiente, del bien común y del futuro de la humanidad, más ahora que son sitios Ramsar.

En la última década es notoria la llegada de nuevos actores especuladores a los humedales que los han visto como negocio, y están causando un cambio cualitativo sobre el ecosistema, modificando el territorio según sus intereses e ignorando las disposiciones respecto de las quemas, la alteración de cursos de agua o el control de plagas. A esto lo dice el convenio Ramsar, y todo eso está pasando al lado nuestro sin que veamos que se actúe, hecho que no nos extraña porque nuestro país no estuvo presente el día 21 de Septiembre del 2014, en la cumbre de la Organización de Naciones Unidas sobre cambio climático; que movilizó y preocupa a todo el mundo desarrollado.

Y en lo que a nuestra ciudad y a nuestra provincia respecta, la Constitución Nacional, en su articulo 24, referido al dominio de los recursos naturales, dice: “corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio”. Quiere decir que, independientemente de la responsabilidad, o irresponsabilidad, de la nación, nuestros políticos, pueden actuar en estos temas que son trascendentales y hacen a la salud y al futuro de la vida humana. Y es fundamental remarcar esto para tomar conciencia de las cosas que pasan en nuestros humedales. Todo el entorno de nuestra ciudad son humedales, y las acciones ilegales de los hombres sin escrúpulos, están haciendo desaparecer gran parte de ellos, sin que ninguna autoridad intervenga, a pesar de la creación de ministerios, subsecretarías  y direcciones que mientras nos cuestan mucho dinero, solo declaman principios y responsabilidades medioambientales, que justifican todo el dinero que nos cuestan y que solo aumenta el perjuicio que nos causan, al no cumplir sus obligaciones.

Yo, he llevado, personalmente, a autoridades para que documenten lo que denunciaba, y he hecho presentaciones y notas ante las dependencias que anuncian justicia. No tuve respuesta. Son innumerables los cursos de agua que han desaparecido y, el mejor ejemplo es la laguna La cuarentena. Una boca de esta laguna, se encontraba en el primer tramo de la entrada al canal de acceso, y la otra, sobre el Paraná. Para que imaginen su tamaño; era el lugar en donde se hacía permanecer un cierto tiempo, a los buques, que tenían algún riesgo sanitario, antes de entrar al puerto; de allí su nombre. Terminada esa función; paseo náutico, obligado.

Hace unos años, se bloqueó la entrada con un alambrado y un cartel, a la vista de todos, que decía. Propiedad privada – Entrada prohibida. Aclaremos que es un lugar por donde pasa todo el mundo y, seguramente, las autoridades también.

El tema es que la laguna La Cuarentena, que se puede ver en más de 15 páginas de Internet, nacionales y extranjeras, y que se promociona como importante lugar turístico de la ciudad,  casi ha desparecido, tal como se puede apreciar en Google Hearth, por decisión de delincuentes que roban bienes naturales nuestros y servicios ambientales de la naturaleza, degradando la biodiversidad y perjudicando a la humanidad. Y todo el proceso del delito, a la vista de todo el mundo y durante años. Lo hemos denunciado muchas veces ¿Es posible que no haya alguien, en el gobierno, que haga cumplir leyes legales y éticas que tienen que ver con el medioambiente y la vida del prójimo? Lo cursos de agua, son bienes naturales de todos los argentinos y de los que nadie se puede adueñar. Para que se entienda, un ejemplo terrestre: un señor poderoso, e ignorante, compra dos manzanas en la ciudad pero, por eso; no puede creerse con derecho a clausurar la calle pública, que pasa entre ellas.

Y, ahora, lo de siempre: esta es nuestra visión, pero quien nos va a ilustrar, con autoridad, sobre el tema, es Alejandro Giraudo; un referente en la materia.