Progr.6-I-19. Bien común – Invitación solidaria – Caos urbano – Hombre vs. naturaleza – Maratón Santa Fe Coronda –

 

 

 

https://www.ivoox.com/31255310

Lo escrito, en: www.arribando.com.ar

Documental “Sobre el agua”, en:

https://youtu.be/vy_phBhnza0

 

Parece mentira; nuestra nave está surcando el sexto año de navegación rumbo al puerto del bien común; una utopía que tuvo escollos que casi nos hacen zozobrar, pero seguimos flotando y haciendo proa, contra viento y marejada. Comencemos el año, sabiendo que es el bien común, para ganar tripulantes y aligerar nuestra nave.

– – – –  Quienes defienden el bien común, no son organizaciones poderosas, empresas o negocios que producen ganancias dinerarias. Un bien común es algo cuya propiedad no es privada (no pertenece a ninguna persona). La luz solar, en este marco, es un bien común: no puede privatizarse y es de libre disponibilidad.

El bien común no es la suma de los bienes de cada uno de los miembros de la sociedad ya que ese bien es indivisible y solo con la colaboración de todos puede ser alcanzado, aumentado y protegido.

El bien común, en este sentido, también es un fin de la sociedad. El Estado, como órgano rector, tiene que proteger y promover el bien común ya que éste redunda en beneficios para los habitantes. Las condiciones sociales que garantizan la libertad, la justicia,    la paz y el reparto equitativo de los bienes materiales esenciales forman parte del bien común. Pero es habitual no ver mencionada a la naturaleza como un bien común, ya que es el medioambiente que nos rodea y es fundamental para la vida.

En este aspecto es importante remarcar definiciones elaboradas en Ecuador, el primer país en reconocer los derechos de la naturaleza., que precisa:  Hacer visible que la defensa de la naturaleza como bien común forma parte de un conflicto que se configura a partir de las intersecciones y continuidades entre economía y cultura, entre ecología y política, entre lo social y lo ambiental, y que ha adquirido los rasgos de una crisis civilizatoria.

– – – – Atención: esta es una invitación solidaria para organizaciones, instituciones o personas comprometidas con el bien común, que quieran difundir sus acciones o pensamientos solidarios, en pro de la vida. Es decir, todo lo que pueda servir para que la gente común tome conciencia e internalice valores, y acciones, por el bien de la salud y su relación con el medioambiente, para lo cual podrán disponer de cinco minutos, durante un mes, en nuestro programa El costo es invertir cinco minutos de su tiempo ante un micrófono o una llamada telefónica. Evaluando la importancia del aporte, creo que no es mucho esfuerzo ¿No?

La palabra sin acción es ficción. Se contactan con nosotros y concretamos.

– – – –  Y antes de embarcarnos, una mirada al bien común urbano.

– – – – Vivimos peleando para que, en nuestro país, la señal de alarma no sea la muerte. Otra vez sonó la alarma. Dos motos ilegales, un menor, ausencia de cascos y patentes, una colisión y una muerte. Dijo Belgrano; el hombre no obedece si no padece. Las autoridades deben aprender de hombres probos. Ser duros e inflexibles con la ilegalidad, y terminar con los infractores y con las muertes, producidas por transgresiones y por motochorros.

 

 

 

 

 

– – – – – Un tema que hemos puesto de releve varias veces. Escuchamos noticia de un pueblo  de nuestra provincia, inundado. Yo pregunto ¿Usted recuerda estos fenómenos repetidos actualmente, hace años? Se puede considerar el cambio climático, las lluvias intensas, y distintos eventos naturales, pero nunca una reiteración de hechos, como en los últimos tiempos, en donde la constante es la mención de canales que vienen de otros pueblos y provincias. Por supuesto que no son canales naturales; son construidos por el hombre para evitar situaciones particulares. Muy cerquita nuestro, tuvimos una situación, que debería haber servido de experiencia y aprendizaje. Producida una creciente, hubo que dinamitar una ruta. Producto de la decisión, y acción, de los hombres que fabricaron un escollo que interrumpía el curso natural de las aguas.

Seguramente, este pueblo realizará obras, y ya ha conseguido la colaboración del ferrocarril, para solucionar el tema del terraplén, por donde pasan las vías. y solucionará su problema, que, como vimos no es la suma de los bienes de cada uno de los miembros de la sociedad ya que ese bien es indivisible y solo con la colaboración de todos puede ser alcanzado, aumentado y protegido. ¿Qué quiere decir? Que cada pueblo soluciona su problema, pero atenta contra los derechos de la  naturaleza, que nunca vulnera el bien común.

Y es aquí es cuando se evidencia la ausencia del estado y de los gobiernos, quienes son los responsables, y encargados de las acciones que aporten al bien común.

Seguramente, si usted tiene unos cuantos años, no escuchaba noticias de grandes inundaciones de campos y pueblos, de ciudades que desviaban sus aguas hacia las otras, y de canales conductores de excesos de agua que atraviesan tierras en cualquier dirección, según la conveniencia, el grado de ignorancia de los hombres y, siempre por intereses personales, que no contemplan el interés general.

Es imperioso que los gobernantes, encargados y responsables de accionar, privilegiando el bien común, implementen planes concretos que contemplen los derechos de la naturaleza y la supremacía del bien común sobre cualquier obra realizada por decisión propia, y exclusivamente para réditos sectoriales.

Se impone un relevamiento topográfico de todos las terrenos naturales, y una planificación estricta de todas las obras que alteren la naturaleza, y pueden ocasionar perjuicios a la población; prohibiendo rigurosamente decisiones y acciones personales que afecten a la comunidad. Esto es; canales, terraplenes y todo obra que modifique la naturaleza del suelo, y que no esté autorizada por las autoridades responsables. A su vez, el gobierno debe obligar, a los autores de obras ilegales, a restablecer el suelo a su estado natural.

 

– – – – – Como dijo Anaxágoras: todo tiene que ver con todo, y, en el caso del bien común, es difícil encontrar algo que no tenga que ver con la naturaleza y la vida del hombre.

Y, como todos los años, un mes antes de su realización, se presentó, en la casa de gobierno con la participación de todas las autoridades, una nueva edición de la Maratón Sta. Fe-Coronda, sobre la cual estuvimos charlando, y en donde las autoridades apoyan, difunden y aportan premios y dinero, para este acontecimiento deportivo, que produce ganancias a los organizadores y otorga visibilidad y difusión internacional a la imagen de la ciudad y al gobierno de turno.

Como nuestros escuchantes, saben, hace seis años que estamos tratando de evitar la contaminación de cientos de miles de vasos plásticos, y mostrar al mundo una real imagen positiva.

Por supuesto que, en la presentación, ni una palabra de medioambiente pero funcionarios responsables dijeron cosas como esta:…” se muestra al mundo como una ciudad que trabaja muy fuertemente la relación de la naturaleza -en particular del río- con lo urbano».

Realmente no alcanzo a entender que significa, para ellos; se muestra al mundo como una ciudad que trabaja muy fuertemente la relación de la naturaleza -en particular del río- con lo urbano».

El gobierno apoya el maratón y ha otorgado el Premio al deporte y a la convivencia. Se entiende por convivencia la coexistencia pacífica y armoniosa de grupos humanos en un mismo espacio, y para que la convivencia armoniosa sea posible, el respeto y la solidaridad son dos valores imprescindibles

¿Se puede ser solidario y respetar al prójimo cuando se contamina el medio ambiente?

A nivel Olímpico, leemos: El deporte tiene una capacidad que le falta al ecologismo: es, en sí mismo, un instrumento educativo. “El Comité Olímpico Internacional está decidido a hacer del medioambiente la tercera dimensión del Olimpismo con los del deporte y la cultura”

Esta competencia, como la mayoría de las que se realizan en el mundo, son supervisadas y autorizadas por una Federación Internacional, que se dedica, como la FIFA en el fútbol, a organizar competencias y campeonatos que, generalmente devienen en un gran negocio que implica la consagración de campeones mundiales. En el caso de la maratón local, la FINA es la federación que figura como auspiciante, aunque, en cada competencia, hay organizadores locales que cumplen con lo determinado por la FINA, y, seguramente, deberán pagar algún tipo de franquicia o resignar algunas utilidades, ya que estas competencias son profesionales y parte de un negocio. Leemos que la Santa Fe- Coronda es, actualmente, la competencia más importante de la FINA, y nos alegramos, pero el hecho de que esta gente sea extranjera, no quiere decir que tengamos que acatar decisiones que atentan contra nuestras leyes y el bien común. Decimos esto, suponiendo, que la FINA imponga condiciones, a todo nivel, para la realización de la competencia.; hecho que queda desvirtuado, cuando leemos que, en España, el reglamento de una  Competencia regida por el reglamento FINA de aguas abiertas, dice en uno de sus puntos: Los participantes deben respetar y cuidar el medio ambiente, evitando cualquier tipo de contaminación. Acentuando esta responsabilidad internacional,  el múltiple ganador de la maratón, el nadador Diego Degano, cuenta que, en Canadá, tiró un vaso plástico al agua, y lo multaron. Pero, independientemente de los argumentos que avalan nuestra denuncia, y propuesta, desde hace 6 años,  es inconcebible  aceptar que, desde siempre, se contamine, alegremente el agua, en momentos en que todo el mundo está preocupado por el futuro del planeta.

Les voy a leer el texto, tantas veces repetido, para graficar la situación. Y al mismo texto lo he enviado, para su conocimiento, a todos los poderes, y ONG, de la provincia.

En la Sta. Fe- Coronda, cada nadador se alimenta, y tira al agua un vaso plástico, cada 15  minutos. Todos, al final, más de 700 vasos plásticos.
La maratón de Rosario, se realizó 74 veces, la Santa Fe-Coronda 42 y la Hernandarias-Paraná 19. Entre las tres suman, al día de la fecha, más de 250000 vasos plásticos arrojados  al agua, más lo que arrojan las embarcaciones acompañantes. Estos plásticos están 450 años degradándose y liberando petropolímeros, que pueden producir malformaciones fetales.
El contaminar el agua, tirando cualquier tipo de basura, más aún cuando estamos haciendo uso  de ella, es tan incongruente como arrojar la mugre dentro de nuestro dormitorio, y el convenio internacional Marpol, refrendado por la Argentina, y que debe hacer cumplir la PNA, prohíbe arrojar plásticos al agua, ni siquiera en alta mar.

Apoyamos los deportes acuáticos y la maratón, llamada, en sus comienzos la más linda del mundo; pienso que dejó de serla cuando el mundo tomó conciencia de la importancia del medioambiente y el Papa pidió cuidarlo; mientras los nadadores seguían contaminando el río. Proponemos que, ahora, sea la más linda y la más limpia; mostrando al mundo el ejemplo de los deportistas, cuidando el agua que los cobija y es parte de su vida. Es muy fácil: Solo hace falta atar una piolita al vaso, para poder retornarlo a la embarcación, una vez que los nadadores se han alimentado. Una imagen clara y contundente de educación deportiva y conciencia medioambiental, sobre todo para los niños, que crecerán tomando conciencia de los derechos de la naturaleza, o creyendo que los plásticos arrojados alegremente al agua, por sus ídolos, es un divertimento, que ellos pueden imitar. Pareciera que a las autoridades no les interesa la salud de la población ni la posibilidad de mostrar al mundo  un país evolucionado y culto que cumple y difunde educación y responsabilidad ambiental

Esta es nuestra visión basada en hechos concretos. En cuanto a nuestro pensamiento, creemos que la mayor responsabilidad, no es de los organizadores; ya que su único interés es la realización, y el negocio consiguiente; por lo tanto pueden aducir que la FINA determina las condiciones. Es comprensible; cuidan sus intereses, pero ¿Las autoridades que autorizan la realización de la competencia? Su única obligación es el bien común, y deben obrar en consecuencia. No puedo pensar que, quienes nos gobiernan son tan peleles que aceptan medidas de un ente extraño, que conspira contra los intereses de su pueblo.

Sin embargo, antes de cada competencia, las autoridades se reúnen con los organizadores,  autorizan, auspician su realización y otorgan premios.

¿O somos tan dependientes, subdesarrollados y poca cosa, que no podemos imponer leyes que hacen a nuestra autodeterminación y libertad, protegiendo el bien común, como lo hacen otros países?

Como todos los años, intentamos la participación de autoridades y dependencias que tienen poder de decisión, para plantearles nuestra visión. Nunca logramos un interlocutor. Este año cursamos 16 convocatorias, a todos los niveles. Hubo solo una respuesta de un funcionario de medioambiente, diciendo que estaba de vacaciones.

Pero no tenemos poder como para revertir esta situación. Solo recordamos la frase de Upton Sinclair: Es difícil hacer que un hombre entienda algo si su salario depende de no entenderlo y, como hacemos siempre, seguimos defendiendo nuestro pensamiento, porque sentimos que es por el bien común, pero no nos creemos dueños de la verdad, aunque en este caso es obvia, e invitamos a alguien, con suficiente autoridad, como para enriquecer, o cuestionar nuestra posición. En este caso, recurrimos a Hugo Palermo; decano de los periodistas deportivos, profesor y permanente actor de las maratones desde su creación, en diferentes facetas. Pero lo invitamos porque, a pesar de sus intereses, prevalece en su persona el hombre de bien, y antepone la verdad a cualquier conveniencia personal.

– – – Y antes del diálogo. dejo clara mi posición personal, para no incomodar a Hugo Palermo. Hace seis años pido atar una piolita, y retornar el vaso a la embarcación. Una pavada ¿No? Pero imaginen al mundo mirando la filmación ¿Viste lo que hacen en la Argentina? Un ejemplo: no contaminan el agua. Apoyamos y festejamos la maratón, pero si va a mostrar algo negativo para mi país, prefiero que no se haga.