Progr-9-IX-18. 2da. hora. Medios que dan envidia – Poderosos y sumisos – Educación y lenguaje mediático – Glifosato. Entrevista: Roberto Pozzo

 

Progr. 9-IX-18 2da. Hora. Audio completo en

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– – – -Los medios que nos dan medio como envidia, y no son de Europa o del País del Norte, están acá cerca; en Colombia. Leemos una noticia de la Cadena Caracol: a través del “Premio Caracol a la Protección del Medio Ambiente” y como adherente al Pacto Global de las Naciones Unidas y a sus principios, quiere reconocer y premiar los programas que aportan de manera sostenible al medio ambiente, para cuidar y darle un uso responsable al agua, divulgar los distintos esfuerzos que se adelantan para salvaguardar los mares y ríos de nuestro país, y motivar a otras organizaciones a unirse a esta causa.

Ansiamos que los medios argentinos se hagan eco de estas noticias y tomen conciencia sobre sobre criterios que trascienden el marketing político, el juego y el fútbol, para proyectarse hacia el bien común, el futuro del mundo y la vida de la humanidad

– – – Se pone énfasis en los precios cuidados. Está perfecto; el estado tiene que proveer de protección a los ciudadanos; sumisos ante las empresas poderosas. Es elemental.

Relacioné esta noticia con la presentación, el día 13 en la Feria del Libro, de Ensayando Sayos. Y uno de los ensayos trata sobre poderosos y sumisos. El ciudadano común se ve sometido y sumiso, ante su necesidad y los precios que imponen los poderosos. Es el mismo que va a los bancos, a cobrar una jubilación, rendido por mucho tiempo ante los poderosos cajeros, impávidos y displicentes que, luego de una charla o un café, les entregan unos míseros pesos, para su subsistencia. Pero la mayor demostración de estas diferencias, de fondo y forma, se registra en los ámbitos que son comunes, aunque en distintos niveles, a médicos y pacientes. Paciente es sinónimo de enfermo, pero también de estoico, sufrido y resignado. Parecido a Sumiso ¿No? Es lógico; quien necesita un médico tiene casi todas sus defensas deterioradas. Del otro lado, salvo honrosas excepciones, se encuentra el vital e imprescindible médico; consciente de su posición que lo hacen poderoso. A partir de allí se da una inevitable secuencia que, a cada paso, va acrecentando la condición de sumiso del paciente. Espera por Obra Social, salvo sobre turno (un término rápido, caro y en efectivo). Que se materialice la presencia del galeno, y que los turnos tengan alguna relación con lo comunicado por la secretaria.

Y todo esto surgió por la motivación de un episodio vivido el miércoles. Tengo las 7 plagas de Egipto encima. Una requiere médico. Turno traumatóloga. Clínica calle San Jerónimo. Hora 10 y 10 minutos; una precisión que me hizo ilusionar, respecto a la sensibilidad y el respeto al paciente. Cinco minutos antes; presente. Hora y media después me retiré, para no sentirme tan indigno, sin ser atendido. Estoy esperando que me devuelvan, como prometieron, la orden de la Obra Social, que entregué.

Y así como creo importante que el estado se ocupe de sus pobladores, creo que los colegios, o quienes responden por los médicos, deberían obligarlos a cumplir con un par de premisas, del juramento hipocrático: “Ejercer vuestro arte con conciencia y dignidad” y “Hacer de la salud y de la vida de vuestros enfermos la primera de vuestras preocupaciones”. Considerando, también, que la vida de los pacientes merece consideración y respeto. Al que le quepa el sayo, que se lo ponga.

 

— – – – Respetar el lenguaje hace a la educación y a la cultura de un pueblo, y los medios de comunicación deben cumplir una función social, aportando a esos fines. Escucho, en medios masivos de comunicación; estoy detrás de la info que me de la data. Info; no figura en ningún diccionario de nuestra lengua, y data es la fecha en que ha sucedido algo, no la información de un suceso. Ahora escuché estos términos, en mensajes del gobierno, lo cual es más grave. Hace un año, en la carrera de autos anual, escuchábamos a los relatores, refiriéndose al tránsito entre los muros. Y decían: fulano lo apreta, mengano sufrió un aprete, lo apretan… El verbo «apretar» se conjuga como «acertar», de modo que lo apropiado es aprieta, apriete y aprietan en lugar de «apreta, aprete y, apretan.

Este año se repitió la competencia, el desembarco de la tele y relatores de la capital del país que, en un momento, dispensaron unos minutos a nuestra ciudad, y haciendo gala de su cultura federal, la ubicaron a orillas del río San Javier. Luego dijeron algunas cosas más, que no quise escuchar, y terminaron en forma auto referencial, comunicando que, también, hacían docencia,

Reitero; Y no podemos obviar lo escrito por Oscar Wilde: “Hay mucho que decir en favor del periodismo moderno. Al darnos las opiniones de los ignorantes, nos mantiene en contacto con la ignorancia de la comunidad”.

Una variación sobre este tema es la falta de normas y control de los medios que producen los programas, y, en este libertinaje parlante, cada integrante adecua el lenguaje a su antojo o a su posición ante determinada coyuntura. Así hay locutoras que utilizan a y e, en forma discrecional, cuando se trata de un grupo diverso, mientras hay especialistas responsables que dicen: Excluir a la mayoría, que seguramente va a rechazar este modo de hablar, es mucho menos inclusivo que usar un masculino plural.

La realidad actual exige responsabilidad con la patria, respetando la democracia y tomando actitudes y posiciones solidarias que hagan a la comprensión, y a la integración de todos los habitantes; por un futuro mejor.

 

– – – – – Hoy, siguiendo la línea de Rosario, Paraná, Gualeguaychú, Concordia y otras ciudades, Santa Fe ha prohibido el uso de glifosato, dentro del ejido municipal. El glifosato es fundamental para la producción con semillas transgénicas, manipuladas genéticamente.

Este agrotóxico es el más utilizado, en el mundo, se comercializa con distintos nombres y está presente en la mayoría de los herbicidas

Andrés Carrasco, un científico que estuvo al frente del CONICET, fallecido en el 2014, probó que la sustancia produce desde muerte celular hasta malformaciones.

En Francia, investigaciones del científico Gilles-Eric Séralini, trabajando en células de recién nacidos con dosis del producto cien mil veces inferiores a las utilizadas habitualmente, programa la muerte de esas células en pocas horas”, declaró el profesional. En la actualidad, los efectos nocivos sobre la salud humana y el medioambiente en general derivados de la aplicación de glifosato, son confirmados por más de 800 trabajos científicos desarrollados alrededor del mundo.

Y para dimensionar la propagación y los efectos del glifosato, difundíamos estas noticias preocupantes, hace muchos años.

Una revista científica francesa denuncia la presencia de glifosato en tampones y toallas femeninas de las marcas Tampax y Always.

La empresa Corman, confirmó glifosato, en todos sus productos a base de algodón.

La Universidad Nacional de La Plata, constató presencia de glifosato en el 85% de los productos de higiene que tienen como base el algodón.

Según la Organización Mundial de la Salud, el glifosato tiene una alta probabilidad de generar cuatro tipos de cáncer: Hepático, Páncreas, Riñón y Linfoma. Esto motivó que el químico fuera prohibido en 74 países.

En Monte Maíz, un pueblo rodeado de fumigaciones, científicos de la UNC realizó un estudio, donde la media de gente con cáncer triplicaba la media del país.

El Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC, emitió un comunicado en el que dice no haber aprobado el estudio ambiental en Monte Maíz e inició un sumario administrativo al Dr. Ávila Vázquez. Se conformó un comité de bioética. El mismo determinó la validez del estudio; aunque el sumario levantado contra el Dr. Ávila Vazquez y su equipo sigue en pie.

Un informe dice; Siendo la Argentina el país que más glifosato usa en el mundo, el SENASA tendría que tomar medidas. Pero también leemos: El Senasa rechazó un pedido de La Red de Médicos de Pueblos Fumigados para acceder a estudios. Fueron negados porque que se conservan “bajo secreto”.

En Estados Unidos, Monsanto tenía que “demostrar” que el glifosato no era tóxico. Encargó una serie de estudios, y los pasó sin mayores problemas.

Una investigación de la corte norteamericana demostró que los estudios hechos en  el laboratorio “Industrial Bio-Test Laboratories” habían sido fraguados.  Tiempo después, pasó lo mismo con laboratorios “Craven”. A pesar de las condenas a laboratorios y científicos involucrados, la empresa no sufrió mayores complicaciones legales.

Pero la calamidad del glifosato, no se circunscribe solo a la tierra, y, pareciera, que el agua está lejos de los terráqueos, aunque sin ella, no existiría la vida. Y leemos:

Contaminación de ríos. Los resultados fueron alarmantes en los tramos del Paraná que comprenden a las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, que están altamente contaminadas con el herbicida glifosato. Lo publicó la revista internacional Environmental Monitoring and Assessment y el trabajo está firmado por Alicia Ronco, Damián Marino y otros investigadores del Conicet.

El agua es esencial para la vida, y esta terrorífica noticia que angustia a todo el mundo, y que nos enterábamos por publicaciones internacionales, parecía que, en la Argentina, y en nuestra provincia, al mejor estilo argento: No pasa nada!!! Una publicación nacional comunicaba; El Subsecretario de Gestión Ambiental del Gobierno de Santa Fe indicó que los niveles de glifosato hallados por el estudio del Conicet “no son alarmantes”. Contradictoriamente el funcionario, afirmaba no haber leído el informe aún, pero, por si acaso, salía en defensa de los grandes empresarios del agro, responsables de la degradación del medioambiente y la salud de la población.

Como ya denunciábamos, hace muchos años, la cuenca del río Paraná está altamente contaminada con el herbicida glifosato, y la investigación del Conicet, fue contundente, respecto a los tramos del Paraná que comprenden a las provincias de Sta. Fe y E. Ríos.

Hoy se recibe con alegría, la noticia de que el municipio ha prohibido la utilización del glifosato, en el ejido urbano, pero también leemos que la Secretaría de Ambiente y Espacios Públicos Municipal deben generar «medidas alternativas para el control de malezas y plagas, en armonía con el ambiente, la salud humana y los derechos de la naturaleza», lo que nos hace pensar en la aplicación de herbicidas que se aplican en plazas y espacios públicos de la ciudad. Pensamos que por algo se empieza, pero creemos que la mayor amenaza radica en las fumigaciones de grandes extensiones, que afectan a poblaciones cercanas y contaminan napas, lagunas y ríos. Como siempre aclaramos; esta es nuestra visión, pero ahora, vamos a dialogar con Roberto Pozzo, investigador del CONICET e integrante del Colectivo Paren de fumigarnos.