Progr.15-VII-18.Tur.-Nat.-Evol.-Incongr.-Krill-Ballenas

Progr. 15-VII-18 Audio completo en

https://www.ivoox.com/27070031

Lo escrito, en: www.arribando.com.ar

Documental “Sobre el agua”, en:

https://youtu.be/vy_phBhnza0

El próximo 11 y 12 de agosto el Club Náutico Paraná será anfitrión de la sexta fecha del Gran Prix del Litoral. Para la ocasión se esperan cerca de 200 nautas, quienes competirán en las clases: Optimist, Laser y 29er.

– – – -“La sociedad moderna en su hastío (y tal vez tocada por el fenómeno ecológico), ha volcado su vocación consumista a los espacios verdes. La búsqueda de nuevas experiencias, de lo exótico, de aquello único, ha dado lugar a una postura distinta frente a la naturaleza, que se presenta como única reserva para satisfacer esas necesidades. (Como dato de interés Miguel Anzola Bentancour, director de turismo de la OEA, dijo recientemente “Somos los dueños de la gran naturaleza”, ya que mientras en Europa la misma es menos del 1 % del territorio, en América es más del 30 %), y eso se hace evidente cuando tenemos la posibilidad de navegar con algún extranjero y queda maravillado con nuestro extenso paisaje ribereño.
Si analizamos objetivamente el turismo en nuestro país, veremos que, con excepción de las misiones jesuíticas y alguna reserva paleontológica, las mayores concentraciones turísticas aparecen en el hielo y la nieve, las cataratas, el mar, las ballenas, los lagos y las montañas; es decir que el atractivo más importante es la naturaleza. Mientras, a nivel internacional, leemos que el turismo de naturaleza, casi duplica el turismo convencional.
Una gran afluencia turística no depende de costosas obras (con excepción de los turistas-jugadores a Las Vegas), sino de la fortuna de contar con atractivos naturales.
Es hora de comprender que el mayor potencial turístico de nuestra zona está centrado en el paisaje ribereño y las innumerables bellezas y encantos que contiene, desconocidas, aún, por la gran mayoría de los santafesinos.

Y mientras escuchamos que, en nuestro país se promociona la caza de seres vivientes, terrestres y acuáticos, como si la muerte fuese un deporte que armoniza con la naturaleza, envidiamos la cultura de pequeños países hermanos, que nos dan ejemplos de evolución y conciencia medioambiental.

Leemos una noticia: Colombia es campeona mundial en avistamiento de aves

Así lo demuestran los resultados del Global Big Day, un evento en el que miles de observadores de aves de todo el mundo reportaron las especies que pudieron avistar en varios países.

El Global Big Day se realizó este 5 de mayo y buscaba establecer cuántas aves se pudieron avistar en un periodo de 24 horas. Colombia encabeza la lista con 1.465 especies, seguida de Perú, con 1.413, y Ecuador con 1.100. Como vemos, nosotros no aparecemos.

Este año, en el cuarto evento mundial de observación de aves, se unieron casi 26.000 participantes de 163 países del mundo, según el reporte de eBird, los organizadores. Esta información ayuda a investigadores y a expertos para mejorar las estrategias de manejo y conservación de aves.

Y hace mucho tiempo, en nuestro país, escribíamos esto:

Las muertes inútiles

Caminando por las orillas de nuestros ríos, es común ver, en los lugares de fácil acceso o propicios para pescar, mojarras, moncholitos y algunos otros especímenes muertos, generalmente resultado de la acción de chicos que se entretienen con sus cañitas, mientras sus padres intentan cosechas mayores, o familias que van a pasar un día de fin de semana cerca del agua y, como parte de su distracción programada, arrojan sus anzuelos para tratar de sacar del agua a alguno de sus habitantes.
No vamos a cuestionar la pesca como entretenimiento, porque es una de las tantas desviaciones modernas de las primarias y fundamentales actividades que desarrollaba el hombre, para subsistir, en sus orígenes.
Seguramente quienes dejan secar al sol los cadáveres de los pequeños pescaditos no necesitan de ellos para sobrevivir. Lo hacen por divertimento o, tal vez, para reafirmar su superioridad sobre los otros seres inferiores que comparten el planeta.
Pensamos que estas muertes inútiles implican un absoluto desprecio por los conceptos básicos de respeto de la cadena biológica y la internalización, en los niños, de un sentimiento de impiedad hacia los seres vivos.¿Y el aire?
La globalización y la invasión oriental han traído, también, diversos tipos de armas para chicos que van, desde hondas de alta performance hasta rifles o carabinas, que tanto sirven para producir tragedias humanas como para matar pajaritos.
¡ Y allá va el padre, alegremente por el campo, enseñándole a su hijo la manera más efectiva de producir la muerte y la caída a tierra de quienes tienen posibilidad de volar!
Y aquí no hay retorno.
El efecto de esa arma (que, paradójicamente, puede ser un regalo del niño Dios) entraña, imprescindiblemente, la condición de matar para producir regocijo y satisfacción en el espíritu de ese padre enfermo, que se siente realizado al imaginar que su hijo es un ser superior, capaz de vencer y dar muerte a las malignas aves que han sido abatidas y se encuentran sangrantes a sus pies.
¿Es esa la generación futura que puede conservar la armonía en el planeta?
Creemos que lo blanco es luz y lo negro, oscuridad; que más suma y menos, resta; que la vida es futuro, amor, alegría y la muerte extinción, crueldad, tristeza.
Si hay que elegir, no se puede dudar.
Si llega el momento en que se debe determinar el rumbo anhelado para nuestros hijos, y se plantea la disyuntiva entra la muerte y la vida, no se puede elegir

– – – – Y aquí, otra disquisición, que tiene que ver, y aporta, al tema que vamos a tratar a continuación.

EL ORIGEN DEL GENERO HUMANO

*Hay teorías que dicen que el origen del hombre se remonta a los peces. Qué loco ¿No? No tan loco. El 70% del cuerpo humano es agua. Agua y peces están cerca ¿O no? Pero escuchen que dicen algunos científicos.

El embrión humano en fase temprana es muy similar al embrión de cualquier otro mamífero, de aves y de anfibios, todos los cuales han evolucionado a partir de peces. No somos tan diferentes a los peces, ambos tenemos ojos, espina dorsal, compartimos con ellos muchas características, algunas son obvias desde fuera: una boca con mandíbulas y dientes, la visión funciona de una forma parecida, y a nivel interno poseemos órganos que tienen la misma función y ubicados en el mismo sitio: riñones, estómago, corazón.

Claro; usted me va a decir que es imposible que los peces puedan estar en la tierra. Hay varias teorías, pero yo le voy a contar algo que puede ayudarnos.

Los peces viven en el agua; igual que los camarones, langostinos, gambas, centollas y otros crustáceos que habitan los mares del mundo. Es decir que los crustáceos están en las mismas condiciones de los peces, y no se ven en la tierra, excepto en algún plato de un restorán, como los peces.

Conclusión; Parece absurdo pensar que una especie acuática viva en la tierra.

Sin embargo, y si usted tiene una casa, y un pedazo de tierra, seguro tiene un crustáceo en el patio. Si, un crustáceo, como los langostinos, camarones, etc., y que, como ellos, tiene una caparazón articulada y respiración branquial. En el vientre tiene unas laminillas, que son las branquias, y la hembra, una bolsa marsupial (como el canguro), donde incuba sus huevos y lleva sus crías, más de dos meses, hasta que comienzan a salir por camadas. Tiene otras características que lo hace especial y, además, como es lógico, sabe nadar. El crustáceo que usted tiene en su casa y que, seguramente, a partir de hoy, va a empezar a considerar, es el bicho bolita.

Como dijimos tiene respiración branquial, como los peces, por lo tanto necesita zonas húmedas para poder vivir. ¿Cómo hizo el bicho bolita que, como todos los crustáceos, habitaba los mares del mundo para llegar a su jardín? Lo mismo que hizo el pez para transformarse en usted y que, junto al bicho bolita, pueda estar en su casa. Trate de comprender y dilucidarlo.

Anaximandro de Mileto, 600 años antes de Cristo, anticipaba la moderna teoría de la evolución, y afirmaba que los primeros animales surgieron del agua o del limo calentado por el sol, y del agua pasaron a la tierra. Los hombres, sostenía, descienden de los peces. Esto de la teoría de la evolución… no es fácil.

Nuestra intención, además de compartir conocimientos, es intentar entender e interesarlos en los procesos naturales, educar a los niños y lograr comprensión y participación que vaya generando conciencia y aportes que modifiquen las actitudes negativas del hombre hacia la naturaleza y que, a partir de hoy, el bicho bolita, y los peces, le resulten, a usted y a sus hijos, tan simpáticos como los monitos

 

 

– – – – Leemos noticias, y recibimos información De Greenpeace, sobre una noticia. Una noticia que alegra a los ambientalistas y a quienes se ocupan del prójimo y el bien común. Todos están celebrado que el 85% de la industria de krill con operaciones en la Antártida se comprometió a dejar de pescar en el Océano Antártico para reducir el impacto sobre la biodiversidad en la zona.

La zona considerada es un área de 50.000.000 km² alrededor del continente antártico, denominada Santuario Ballenero Austral, donde la Comisión Ballenera Internacional (CBI) ha prohibido todo tipo de caza de ballenas comercial.

«La cooperación entre científicos, gobiernos, industria y grupos de conservación es la apuesta más segura para proteger el 30% del océano que los científicos dicen que es necesario para mantener la salud mundial de los océanos. Hoy, los científicos estiman que quedan menos del 5% de la población original de ballenas. Como santuario, sólo se aplica la prohibición de la caza comercial de cetáceos, pero Japón ha seguido cazando dentro de esta área, llamándola caza científica.

¿Y porqué empezamos ocupándonos de las ballenas, a pesar que la noticia es el krill? Porque si el kril desaparece, lo harán también las ballenas, las focas, los pingüinos y todas las especies que componen esa cadena alimenticia. Literalmente, el krill antártico es el sustento que mantiene vivo a todas las especies costeras y marinas que habitan el continente helado

Seguramente, como nos pasa a todos, usted ve, y considera, principalmente lo voluminoso y desmesurado. Igual a lo que nos pasa con las obras materiales ostentosas, que nos muestran los políticos. Pero aquí corresponde recordar a Saint Exupery y a las palabras del principito: Lo esencial es invisible a los ojos. Y después de este sabio pensamiento, recordamos a las lombrices que tratamos de reivindicar, el programa pasado, remarcando su fundamental papel en la vida actual del planeta, y, hoy, nuevamente, se impone ampliar nuestro conocimiento, valorizando a nuestros amigos ignorados, y casi invisibles, que son imprescindibles para mantener la naturaleza equilibrada, y que la vida sobre la tierra pueda mantenerse. Y lo fundamental, para querer a un amigo, es conocerlo. Por eso les pedimos que inviertan algo de su tiempo, para conocer al increíble krill antártico, tomar conciencia sobre la inconmensurable naturaleza y aprender a cuidar nuestra vida, que también depende de otras vidas

Este amigo, mucho menos conocido que las lombrices, es la especie animal no-humana más exitosa del planeta, supera a las lombrices y su biomasa total representa más de 500 millones de toneladas, recordemos que la biomasa es la cantidad total de materia viva presente en una comunidad o ecosistema,  y la del ser humano es de unos 450 millones de toneladas.

Pero antes de tratar el aporte del krill antártico a nuestra existencia, vamos a tratar de describir las características de este alucinante ser. Su nombre científico es Euphausia superba. Euphausia deriva del griego: traducido significa bueno o auténtico y que emite luz, Superba algo relacionado con superior; referido a su comportamiento de estar en la superficie, durante el día, y en la profundidad por la noche.

Y así es el krill antártico, y vale la pena conocerlo y valorarlo.

El kril antártico (Euphausia superba) es un maravilloso animal que habita las heladas aguas de la Antártica. Similar a un camarón, con grandes ojos negros y un caparazón rojizo; mide unos 6 centímetros, pesa menos de 2 gramos y puede vivir hasta siete años. Suele llamárselo «camarón luminoso» porque puede emitir luz, producida por órganos bioluminiscentes, que se encuentran ubicados en varias partes del cuerpo: detrás de los ojos, y en la articulación de la segunda y séptima pata. Emiten periódicamente luz de color amarillo verdoso claro, cada dos o tres segundos. Como muestra de su alto nivel de evolución, sus ojosd incluyen un reflector cóncavo y un lente en su frente para aumentar la luz producida. El órgano completo puede rotarse gracias a músculos específicos. Cada uno de ellos tiene varios miles de lentes, llamadas omatidios, diminutas unidades sensoriales formadas por células capaces de distinguir entre la presencia y la falta de luz y, en algunos casos, capaces de detectar movimientos rápidos. Estos ojos se llaman ojos compuestos. Cada lente capta la luz y crea una imagen. El cerebro del crustáceo une todas las imágenes para crear una sola. Todos estos lentes le ayudan al animal a ver hasta el parpadeo más pequeño de movimiento. La función de esta luz no es todavía comprendida cabalmente: algunas hipótesis sugieren que sirven para enmascarar la sombra del kril, de manera que no pueda ser avistado por sus predadores desde abajo. Otras especulaciones sostienen que juega un rol significativo en el apareamiento nocturno, y las más simples para alumbrarse.

Aunque la utilidad y los motivos para la evolución de su impresionante ojo compuesto permanecen en el misterio, no existen dudas que el krill antártico posee una de las estructuras para percepción visual más fantásticas de la naturaleza.

Como verán no solo somos nosotros los que los desconocemos; la ciencia tampoco ha podido conocerlo integralmente.

Y pasando al perfil utilitario del krill antártico, es difícil comprender como con 6 cm. de longitud y dos gramos de peso, es la principal fuente de alimento de aves marinas, focas y la mayoría de las especies de ballenas, incluyendo la enorme ballena azul, que usan las aguas del Santuario de Ballenas Austral como zona de alimentación. Y se comprende porque se congrega en bandadas de miles o decenas de miles de individuos. Un sólo enjambre puede extenderse por varios kilómetros y puede tener entre 1.000 y 100.000 individuos por metro cúbico de agua. El kril es la especie clave del ecosistema antártico, y constituye una importante fuente de alimento para ballenaspinnípedosfocas leopardo, focas peleterasfocas cangrejerascalamarespeces hielo, pingüinos, albatros y muchas otras especies de aves.

El krill es considerado un gran tesoro debido a sus atractivas características nutricionales, entre las que destacan su alto valor proteico.

El porcentaje de proteínas contenido en este pequeño crustáceo alcanza el 70% de su peso, de las cuales un 46% se componen por aminoácidos esenciales, es decir, que nuestro organismo no puede sintetizar.

Su contenido proteico es inigualable a cualquier otro alimento, pero además, es poseedor de ácidos grasos omega 3, lo que transforma al krill en un alimento cardioprotector, al favorecer el incremento de colesterol HDL, o bueno, y reducir el riesgo cardiovascular. El krill es un alimento de lujo, en Japón, y en todo el mundo para alimento balanceado.

Pero aquí no termina el aporte del krill antártico. En las aguas antárticas se produce un fenómeno llamado La paradoja antártica, causado por la ausencia de hierro, que tiene relación con la vida acuática y la moderación del cambio climático. Se está proponiendo que, en el futuro una flota de buques tanque circunvale el océano antártico inyectando hierro a las aguas, y el kril es el protagonista clave de este proceso, al recolectar las diminutas células de plancton que fijan el carbono, llevándolo al fondo, gracias al rápido hundimiento de la materia orgánica que utiliza para alimentarse.

Pero al hombre, en su insaciable avidez de dinero, no le interesan las consecuencias futuras que pueden acarrear sus intereses personales.

La pesca del kril antártico está en el orden de 100 000 toneladas anuales. Las principales naciones son Japón y Polonia. La captura se dificulta porque las redes tienen que ser muy finas, se atascan y se rompen, pero ahora zarpó, hacia las aguas australes, el Saga Sea, un buque dotado de nueva tecnología que le permite bombear y aspirar continuamente miles de toneladas de kril.

Y aquí volvemos al principio, y a la noticia de la detención de la pesca de krill en el océano antártico; un tema que expusimos según nuestra visión e información, pero que el Dr. en Ciencias biológicas de la UBA, Enrique Marschoff, miembro del Instituto Antártico Argentino, investigador y referente argentino a nivel internacional en temas antárticos, con más de 80 publicaciones en el mundo, no va a aclarar e ilustrar con autoridad.

Escuchamos un tema musical motivador, y dialogamos con él. – – – MUSICA

MATEN A LAS BALLENAS, POR EL CUARTETO DE NOS