Cruceros: velocidad y consumo

Si usted tiene un crucero o una embarcación cualquiera y se impulsa – permanente o transitoriamente- a motor, su nave puede planear o realizar, lo que se llama, una navegación de desplazamiento; es decir que navegará desplazando continuamente su peso en agua (Arquímedes ¿Se acuerda? Su embarcación pesa lo mismo que el volumen de agua desalojado o desplazado).
Si su barco planea o desliza – como los hidrodeslizadores, hidroalas, hidrofoil o los llamados alíscafos que cruzan el Río de la Plata- comenzará, en su arrancada, a navegar desplazando agua y produciendo una ola con sus amuras, que irá extendiendo su distancia de cresta a cresta a medida que la velocidad va aumentando.
Su barco no está diseñado para el planeo, o sí pero su potencia no alcanza. Usted puede lograr aumentar su velocidad hasta que el seno de la ola de proa llegue a la popa o hasta que la cresta de la segunda ola, pase la popa dando lugar a que ésta caiga en el seno de la primera. A partir de allí todo lo que gaste en potencia y combustible será un 90 % de desperdicio.
Si su casco está diseñado para ello y tiene la potencia suficiente, llegará un momento en que el seno de la ola de proa llegará a la popa y su embarcación se apopará. Dando más máquina, su nave trepará la cresta de la ola con su proa y comenzará a planear dejando de desplazar su peso en agua.
Aquí la resistencia hidro y aerodinámica no es demasiada y mediante la potencia de su impulsor usted podrá aumentar su velocidad hasta que el rendimiento de sus hélices se lo permitan.
La velocidad de su barco está dada por su eslora en flotación. A más eslora más velocidad puede lograr, y si usted quiere calcular cual puede ser la velocidad máxima de su barco, saque la raíz cuadrada de la eslora en flotación, multiplíquela por 2,4 (Una constante determinada por un señor Froude en base a la gravedad y a la ola) y eso le dará su velocidad máxima en nudos. (Ejem. Esl. en flot.; 9m – Raíz cuadrada de 9 = 3 – 3 X 2,4 = 7,2 nudos) Observe cuando su barco comienza a apoparse y determine su velocidad óptima para economizar combustible y sentir que su nave se desplaza contenta.